La #físicacuántica estudia el mundo pequeñito de los átomos y ha llegado a conocimientos asombrosos.
El que más me impacta es que han probado que el observador produce cambios sobre la realidad que observa.
La mayoría pensamos que la realidad objetiva existe por ella misma, independiente de nosotros, sin que tengamos que hacer o decir nada. Resulta que los físicos cuánticos han descubierto que nosotros modificamos esa realidad, lo hagamos intencionalmente o no.
¿Y eso qué implica? Significa que lo que conocemos como el mundo externo, la vida de afuera, puede ser cambiada y no es fija. En otras palabras, podemos cambiar a voluntad lo que vivimos, sentimos, padecemos, queremos, deseamos a través de nuestras acciones (sensaciones, pensamientos, emociones, comportamientos...).
El cuerpo, por ejemplo, está hecho de la misma materia que estudian los físicos, así que los pensamientos que tenemos sobre nuestra salud modifican al cuerpo para bien o para mal.
La forma en que nos observamos en el espejo y lo que pensamos mientras lo hacemos modifica las células del cuerpo que están conformadas por átomos, uniones de miles de ellos.
Ya se ha comprobado que incluso puede modificarse el ADN conscientemente: la información genética.
Hasta hace muy poco se pensaba que la predisposición genética era una fuente principal de todas las enfermedades y que nosotros no podíamos hacer nada al respecto.
La salud dependía de cuando se activaba o no cierto gen, ahora ya se sabe que la influencia del medio ambiente (epigenética) y de tu mente puede cambiar los genes.
La unión entre los conocimientos novedosos de la física cuántica y los estudios de la mente, neurofisiología pura, ha abierto puertas muy promotederas para los humanos.
La Ciencia ha comprobado cosas que los maestros espirituales de todas las filosofías y religiones del mundo ya decían.
Marià Corbí en su libro Hacia una espiritualidad laica dice algo que me gusta mucho.
Afirma que la clave es aprender de los grandes maestros [incluidos los físicos cuánticos] no las fórmulas para conseguir la paz y la felicidad sino la manera en que han transitado el camino hacia ellas.
Se trata de verificar por uno mismo la verdad de lo que ellos afirman pero sabiendo que sí es posible, que esa verdad sí existe.
Es un cambio radical: buscar sin promesas de encontrar no es muy alentador. Pero cuando otros te dicen que sí, que ya lo hicieron y que sí se puede, entonces la cosa cambia.
Si existe una persona que lo hizo entonces eso también es accesible para mí y para ti.
👁🗨 Nadir Chacín (T. +34 674968169) de mindfulnessparamujeres.com
